Cambian caballos por camionetas para recolección de chatarra, en Veracruz Puerto

Como parte de un programa de protección de equinos, habitantes de la colonia Ana Carreto del puerto de Veracruz, dedicados a la recolección de chatarra, cambiaron sus carretas de carga por camionetas de uso.

Entre 15 y 20 ciudadanos de la colonia irregular dejaron de utilizar caballos para el arrastre de su cargamento de fierro viejo, pues en lugar de eso adquirieron créditos financieros para la compra o renta de unidades vehiculares.

Se trata de una zona invadida desde hace varios años por “paracaidistas” que se apropiaron de decenas de lotes. Todas las familias de escasos recursos y viven en casas hechas de lámina y madera.

La colonia irregular conocida como Ana Carreto, en honor al nombre de su fundadora, es una una extensión de Lomas de Tarimoya.

Al no tener una fuente de empleo formal para sobrevivir, algunos de los habitantes de este lugar se dedican a la recolección de chatarra y cacharros que después venden por kilogramo en lugares de compraventa de los productos.

Anteriormente, los chatarreros salían desde temprano de sus viviendas, amarraban las carretas a sus caballos y salían a la calle en búsqueda de fierro viejo, cobre, aluminio, cartón y plástico.

Pero las largas jornadas bajo los intensos rayos del sol afectaron la salud de los animales. Flacos, cansados y lacerados por las correas que jalaban grandes cantidades de peso, los ejemplares se enfermaban y morían en cuestión de meses, sobreviviendo solo los más fuertes.

Asociaciones protectoras de animales se inconformaron con el maltrato a los caballos y exigieron a las autoridades municipales y estatales que intervinieran. A raíz de esto, la Fiscalía General del Estado (FGE) inició con operativos en calles y avenidas de la ciudad para evitar la práctica de los carretoneros, pues así lo aseguran los vecinos de la colonia.

Es por ello que a través de la Regiduría XII, el ayuntamiento de Veracruz puso en marcha el programa del “cambio de carretas jaladas por equinos a vehículos motorizados”; de esta manera, se impulsa la protección de los animales y a la vez se evita que los chatarreros pierdan su fuente de ingresos.

Los equinos fueron asegurados en ranchos del municipio para que tengan una mejor calidad de vida y los chatarreros recibieron a cambio dinero en efectivo y las facilidades para adquirir camionetas.

“El proyecto del ayuntamiento de Veracruz es erradicar esa situación (…) proteger el trato animal pero no descuidar la actividad que realiza estas personas”.

Cada camioneta comprada tuvo un costo de entre 20 y 25 mil pesos, aunque algunas fueron rentadas. Son unidades de uso que presentan abolladuras en la carrocería y cristalazos en el parabrisas, sin embargo, el motor se encuentra en buenas condiciones para salir a la calle y cumplir la función que realizaban los caballos.