El frívolo Gobierno de Veracruz

En los últimos años del desastroso gobierno de Javier Duarte de Ochoa, tanto como el gobernador y sus secretarios se volvieron tan frívolos y arrogantes que rallaban en el descaro y a los funcionarios públicos poco les interesaba la opinión ciudadana que eran documentada por los medios de comunicación.

Duarte se tornó enemigo de la prensa, el jefe de instituciones se volvió grosero y altanero, y si bien desde el inicio de la era de la “Prosperidad” Javier y sus empleados ya habían perdido el piso, en los últimos años andaban en limbo, si saber que de un momento a otro, a todos ellos les llegaría su propio infierno.

En aquel entonces, las frivolidades y los errores de Duarte y su camarilla eran capitalizados por el ahora gobernante Miguel Ángel Yunes Linares.

Yunes, el azul, con señales inquisidoras punteaba diariamente las faltas y las bajezas del gobierno “próspero” las cuales sin lugar a dudas tenían eco en todo el territorio veracruzano, porque precisamente eran los medios lastimados y menospreciados por el duartismo, los que replicaban sus declaraciones o hasta sus famosos tuitazos contra un gobierno pletórico de locos y soberbios.

Pero al parecer nada cambió.

La neta.

Tristemente la administración bianual del gobernador Yunes, se transformó en lo mismo que antes criticaban, ya que mientras Veracruz continúa sufriendo los embates del crimen y tolerando la crisis económica ante la falta de empleos, los azulyunistas se encuentran enganchados en lo vano y lo superfluo.

Las fotos del Fiscal General Jorge Winckler preparando paella, el desliz en Instagram de la Secretaria de Desarrollo Social Indira Rosales San Román de compras en la Ciudad de México, o hasta la comida de panistas y perredistas del pasado domingo en Boca del Río, dan muestra clara de ello.

Es cierto, antes que nada los funcionarios del “cambio” son seres humanos; y como todos, deben de contar con sus días de descanso.

No obstante, deberían de tener en cuenta que son personajes públicos y ante los difíciles tiempos que vive la entidad, debe de existir sensibilidad y tacto político, pero lamentablemente al parecer, resultaron iguales a los que se fueron, ya que si nos damos cuenta, hasta para el gobernador en primer lugar estuvo atender los asuntos partidistas en la comida con militantes panistas y perredistas, que ofrecer condolencias a la familia de la joven xalapeña Mara Fernanda Castilla Miranda ante su brutal asesinato.

Total, desde su óptica lo anterior no ocurrió en su jurisdicción.

Por otra parte, no dudamos que Winckler sea mejor cocinero que fiscal. Incluso, sería mucho mejor que don Jorge se dedique en las artes culinarias y que deje los temas de procuración de justicia a personas más comprometidas con las y los veracruzanos. Tampoco se reprochan las compras de Indira, la joven secretaria se encuentra su derecho.

Lo que si lastima a la sociedad, es la falta de resultados de un Gobierno que se logró vender como los redentores de Veracruz y resultaron iguales de endiosados, vacíos y superficiales que los del pasado, ofertando un cambio que aún no ha llegado.

No cabe la menor duda que mientras el seguro candidato por la alianza PAN-PRD Miguel Ángel Yunes Márquez se cuida y mantiene bajo perfil, son sus cuates, los funcionarios de estado quienes en inocentadas y presunciones desgastan la futura nominación.

Cuidado, el mal humor social continúa en aumento.

Ciego el que no lo quiera ver.

En fin, esperemos a ver qué pasa.

@IvanKalderon

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