Lo que otros dicen

La protección a Tarek

25 abril, 2017 10:12 am

A ver, a ver, ¿no se suponía que los priistas enarbolaban la bandera de la lucha anticorrupción? La pregunta viene al caso porque la bancada que encabeza César Camacho Quiroz no permite que se enjuicie a uno de los principales cómplices de Javier Duarte.

Se trata del diputado federal Tarek Abdala, quien fuera el hombre de los dineros en el gobierno duartista. Las acusaciones contra del ex secretario de Finanzas aparecen tanto en la investigación de la Fiscalía de Veracruz, como en la de la propia PGR.

Pese a eso, los priistas en San Lázaro han impedido que a Abdala se le quite el fuero para que enfrente a la justicia… y están haciendo quedar muuuy mal a la dirigencia de su partido. (TEMPLO MAYOR / REFORMA)

Karime Macías y el pacto con Peña Nieto

24 abril, 2017 8:44 am

En México hay un pacto no escrito para no tocar, ni con el pétalo de una rosa, a las esposas de los corruptos, sean delincuentes, políticos, funcionarios o valga la redundancia.
Así vemos paseándose a Emma Coronel, esposa de Joaquín “El Chapo” Guzmán, ostentando riqueza, exhibiendo su dinero, gozando de su fortuna malhabida, fortuna obtenida a cambio del reguero de sangre que deja el narcotráfico en México.

La señora Coronel, luce su lujoso tren de vida ante la atenta mirada de las autoridades mexicanas y estadounidenses. Visita a su marido en cualquiera de las prisiones, ofrece declaraciones a los medios de comunicación, protesta, exige su liberación, el respeto a sus derechos humanos.

Todos sabemos que Emma Coronel es hija del narcotraficante Inés Coronel Barreras y que su hermano trabajaba como piloto para “El Chapo”. Pero eso al Gobierno no le importa, ni tampoco le importan los otras cinco mujeres de “El Chapo” con las que tuvo 19 hijos.

Esas seis mujeres son también consumidoras del dinero malhabido de “El Chapo” y siguen siéndolo; pero insisto, al Gobierno, a la PGR, al Departamento de Estado, a la CIA, no le interesan.

Igualmente sucede con las mujeres, esposas o amantes de políticos y funcionarios corruptos. Son cómplices. Pero en México las mujeres de los corruptos y delincuentes son también sagradas. Las mujeres igualmente corruptas y delincuentes no se tocan.

Ellas representan los pactos de impunidad a cambio de las “detenciones” o mejor dicho, entregas de los corruptos y criminales. “No tocamos a tu mujer y tus hijos”, pero tú te entregas sin hacer problemas. “Te dejamos tus cuentas intactas”, pero tú participas en el show mediático de la supuesta aprehensión cuando a nosotros nos convenga.

Sólo de esa forma podemos entender que el Gobierno tenga detenido a Javier Duarte en Guatemala y haya permitido que su esposa y cómplice importantísima en la trama de corrupción, se haya ido a vivir tranquilamente a Londres.

¿Por qué Karime Macías no tiene una orden de búsqueda y captura? Uno de los cerebros de la red de corrupción, el contador José Juan Janeiro, encargado de realizar pagos de compra-venta de inmuebles ha declarado en España que la esposa de Javier Duarte utilizaba el dinero mal habido para beneficio personal.

Esta grave acusación ya fue entregada por la PGR al Gobierno de Guatemala para detener a Duarte, pero, paradójicamente, para precisar que las autoridades del vecino país no tocaran a la esposa del ex Gobernador de Veracruz.

Fue Karime Macías cerebro de la red de corrupción de Javier Duarte. Entonces, ¿por qué sigue libre? ¿Por qué el Gobierno de Peña Nieto no la detuvo? ¿Por qué le permitió un exilio de lujo?

Es público y notorio que Karime fue siempre una parte activa en el Gobierno de su esposo. Ella era la que daba órdenes importantes a los operadores de Duarte.

¿Acaso las autoridades no saben que fue Karime quien estructuró la red de corrupción integrada por más de 34 personas de toda confianza, entre ellas, sus padres, primos, hermana y cuñado. Todos ellos fueron cómplices del robo de más de 35 mil millones de pesos.

Los nombres de los cómplices de Javier Duarte no se nos deben olvidar. Antonio Macías Yazegey, es padre de Karime y cómplice también, al igual que su madre, María Virginia Yazmín Jubila Letayf.

De hecho, viajó a Londres con su hermana igualmente cómplice, Mónica Ghihan Macías Tubilla y su esposo Armando Rodríguez Ayache, cuñado de Karime y partícipe del reparto del botín. Pues bien, todos ellos están ahora gozando, disfrutando de su estancia en Londres, junto a los tres hijos del ex Gobernador de Veracruz.

De acuerdo con lo publicado por el diario Reforma, Karime gastó tan sólo el primer año de Gobierno de Duarte alrededor de 8 millones de pesos en ropa, joyas, artículos y hoteles de lujo. Para ello utilizó su tarjeta American Express, cuyo titular es Moisés Mansur, el mayor prestanombres de la pareja Duarte-Macías.

El gasto mensual de la mayor cómplice de Duarte, ascendía a 675 mil pesos. Una cifra que superaba, desde luego, lo que ganaba su esposo (74 mil 978 pesos al mes) Javier Duarte y su esposa aseguraban en declaraciones públicas que vivían de su sueldo.

Pero si la complicidad de Karime Macías no está clara para la PGR o la CIA. ¿Por qué no investigan los desfalcos en el DIF de Veracruz cometidos por la esposa de Duarte? Millones de pesos destinados a la atención de los grupos vulnerables, fueron saqueados por la ex Primera Dama.

¿Qué más pruebas quiere la PGR para procesar penalmente a Karime Macías? Allí tienen sus libretas. “Sí merezco abundancia”, era su mantra personal. Tanto lo escribió que se convenció de acumular lo más posible. Allí esta la bodega donde fueron encontrados cientos, miles de artículos que debieron ser entregados a las clases más desfavorecidas de Veracruz, pero que ella guardó para acumular e incrementar su riqueza.

“Me queda muy claro que el político es mi esposo. Bendito Dios que así sea”, dijo Karime en una entrevista. Pareciera que las esposas de los políticos corruptos se lavan las manos fácilmente de las fechorías que cometen ambos.

¿Recuerdan aquello de “yo no soy funcionaria pública”. Esa frase quedará para la historia de la impunidad del gobierno de Peña Nieto. Y fue dicha por su esposa, Angélica Rivera, igualmente parte importante, en los escándalos de corrupción que persiguen al Presidente.

Sería bueno que la PGR empezará a escribir la lista de las esposas-cómplices de los políticos y funcionarios corruptos, empezando por Angélica Rivera, siguiendo por Karime Macías y todas las demás esposas de los ex gobernadores y gobernadores corruptos de todos los partidos. Ellas y su ambición, las colocan en la primera línea del supuesto combate a la corrupción, rubro por el que el gobierno eroga anualmente más de 9 billones de pesos.

Mientras en México no investiguen, juzguen y condenen a las esposas, nada cambiará. Mientras solo “detengan” a los corruptos y no devuelvan el dinero que se robaron, nada cambiará. Karine Macías es el paradigma de las esposas corruptas.

En las esposas corruptas, insaciables e impunes, ellas que azuzaron la ambición de sus maridos, recae el conflicto entre feminidad y masculinidad como en el personaje de Shakespeare, Lady Macbeth, quien reprime sus instintos de compasión y renuncia a su condición de mujer, en favor de la ambición, la dureza, la avaricia y la conquista del poder.

Ellas y ellos, deben estar en la cárcel. Igualdad. O todos coludos o todos rabones.

(SIN EMBARGO- SAN JUANA MARTINEZ – 24.04.2017)

Tony Macías y Coldwell, tras el circo de Duarte

23 abril, 2017 9:31 pm

Más que amigos, Tony Macías y Pedro Joaquín Coldwell son compadres, y socios, y cómplices políticos, ligados por el dinero y los negocios, por las nupcias de Javier Duarte y Karime Macías y por la captura —o entrega— del ex gobernador de Veracruz en Guatemala.

Un día sí y otro también, Tony Macías se llena la boca pregonando que el secretario de Energía de México es su cuate del alma, un referente en la política de altos vuelos y el padrino de boda de su hija predilecta, la impresentable Karime. Pedro Joaquín es su amuleto.

Tony Macías —Jesús Antonio Macías Yazegey— tiene pasiones que lo pierden: las mujeres y la tierra, las mujeres y Miami, las mujeres y el dinero.

Empresario, el suegro incómodo de Javier Duarte surge ahora como un alfil en la aprehensión del ex gobernador, en una trama que alude a una negociación y delación, la entrega del prófugo, el reparto del dinero saqueado a Veracruz y un escenario de impunidad para la familia que de la nada forjó una de las mayores y sucias fortunas que la memoria ha de recordar.

Seguido, cercado, Javier Duarte tuvo encima, siempre, los ojos del gobierno federal, la Interpol, la vigilancia sobre sus parientes y amigos, sobre los cómplices del robo y el desvío de recursos, sobre las empresas de papel con las que lavaron gran parte del botín, sobre los prestanombres que terminaron por confesar cómo fue el saqueo, cómo atestaron las tuberías financieras, cómo se llevaron casi 200 mil millones de pesos del erario de Veracruz. Cayó en Guatemala la noche del sábado 15.

Hoy, la libertad a Karime Macías Tubilla, la no acción penal, ser intocable, suscita el morbo de las masas y la presunción de un plan urdido para evitar la cárcel… y para dispersar los millones robados entre secretarios de gabinete y el retorno de una fracción al gobierno de Veracruz.

De la eventual negociación Karime-gobierno, el periodista Carlos Loret de Mola en su columna Historias de Reportero señaló este martes 18:

“En la urgencia por encontrarlo, la familia de Karime Macías, la controvertida esposa de Duarte, recibió una oferta del gobierno: que no irían contra ella ni su familia si les decían dónde estaba el ex gobernador.

“Por eso sorprendió en muchos sectores de la opinión pública la narrativa del gabinete de Seguridad sobre su captura: sus hijos viajando con la familia de la mamá en vuelo privado desde el aeropuerto de Toluca, oficializando en la documentación sus nombres y destino, hospedándose en un hotel turístico, visible…

“Ello ha despertado la sospecha de que Duarte se entregó y no se sabe a cambio de qué. O bien que ‘lo puso’ su esposa o su familia a cambio de que no fueran perseguidos, dado que la PGR ha aclarado que no tiene nada contra Karime y los de su lado, cuando se había hablado de que estaba metida hasta en lavado de dinero.

“Quizá muchas dudas y sospechas quedarán claras con el tiempo. A ver qué dice Duarte en sus declaraciones. Y qué no dice. Qué pasa con Karime Macías y los suyos. Qué sucede con el primer círculo de colaboradores de Duarte y con el despacho de ricos jóvenes abogados que, según fuentes oficiales, fue contratado por el ex mandatario para organizar su evasión de la justicia”.

Sobre Karime Macías, como INFORME ROJO ha venido acreditando desde hace un año, cuando Miguel Ángel Yunes Linares interpuso la primera denuncia por el desvío de recursos, y luego por el lavado de dinero y evasión fiscal, más tarde la declaración del contador Alfonso Ortega López, hay evidencia contundente de que fue una pieza clave en el atraco a las arcas del gobierno de Veracruz.

Karime y las empresas de papel. Karime y la compra de mansiones. Karime y los ranchos. Karime y los caballos. Karime y Tarek. Karime y los prestanombres. Karime embarrada en el lodo de la corrupción. Y la PGR la deja libre.

Del tema, el periodista Raymundo Riva Palacio en su columna Estrictamente Personal, apunta:

“El caso de Duarte está lleno de opacidad y contradicciones. El subprocurador Beltrán aseguró que si descubrieran que algún familiar participó en la red de corrupción de Duarte, se iniciaría una investigación en su contra. Omitió, o quizás olvidó, que esa averiguación sí existe en su contra, sobre sus padres y su hermana. Es la carpeta de investigación FED/SEIDF/UEIDFF/VER/001653/2016.

“Hay información adicional. Alfonso Ortega López, un abogado amigo de la infancia de Mansur Reynoso, a quien conoció Duarte en sus tiempos universitarios, creó en febrero de 2011, dos meses después de asumir la gubernatura, una sociedad para un negocio inmobiliario. Los propietarios eran Duarte y su esposa Karime, pero utilizaron testaferros para constituir la Inmobiliaria Roor, a través de la cual compraron una residencia de 47 millones de pesos en las Lomas de Chapultepec, donde el exgobernador decía que ‘era la residencia para su retiro’. Ortega López también constituyó una sociedad en Estados Unidos, la Siamese Twin, Inc., a través de la cual se adquirieron tres condominios en el elegante hotel St. Regis en Nueva York, por un total de un millón 200 mil dólares, pagados a través del despacho de Juan José Janeiro Rodríguez, a quien Duarte y Mansur Reynoso utilizaron, además, como testaferro. Karime recibió regalos en joyas y propiedades en México y Estados Unidos, que fueron adquiridas presumiblemente con dinero que desvió el exgobernador de los recursos de Veracruz”.

Una fuente inédita, priista y cercana al clan Fidel-Duarte, sostiene que en la negociación para librar a Karime Macías de la cárcel figura el secretario de Energía, Pedro Joaquín Coldwell. A cambio de la entrega del dinero robado, una parte regresaría a las arcas del gobierno de Veracruz y otra sería dispersada en enclaves del secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, quien todo el tiempo protegió a Javier Duarte, el caso quedaría cerrado.

Hasta ahí puede ser creíble. Pero el tema va más allá. Al presidente Enrique Peña Nieto no lo mueve el dinero hurtado por Javier Duarte. Políticamente, lo útil es el testimonio del ex gobernador —y las pruebas que serían videos y audios— de la forma en que hizo crecer a Morena en Veracruz, si es que lo pueden acreditar, con financiamiento de origen ilegal, con recursos públicos desviados.

Quedarse con parte del botín es irrelevante ante otro tema crucial: el factor Duarte para reventar a Morena, a su candidato presidencial, Andrés Manuel López Obrador.

Karime, Tony Macías, Pedro Joaquín Coldwell, Osorio Chong, todos podrían negociar el dinero y la impunidad para la esposa y la familia del ex gobernador, pero sin Javier Duarte el plan de Peña Nieto para pulverizar a Morena no funciona. Y Peña Nieto sabe que ningún dinero sirve si AMLO llega a Los Pinos. Desde ahí lo va a perseguir. Y lo va a encarcelar.

Otra fuente señala que en la negociación participa el mismo Javier Duarte. Le quedaría una parte del dinero robado, pasaría una temporada en prisión y luego, con amparos, quedaría libre. A cambio aportará evidencia del financiamiento a Morena en Veracruz. Una parte se realizó, sostiene la fuente, desde la Oficialía Mayor de la Secretaría de Educación estatal, donde fue impuesta, Carol Jessica Moreno Torres, cuñada del líder morenista, Andrés Manuel López Obrador.

Una parte de los recursos desviados fueron a parar a la campaña de Héctor Yunes Landa, fallido candidato del PRI. Otra, a la campaña de Morena, como se escucha en un audio que registra la conversación entre Javier Duarte y su operador Gabriel Deantes Ramos, quien también fuera oficial mayor de la SEV.

De ahí que el Dios Peje dé por hecho que Duarte será usado para frenar su aspiración presidencial. No lo van a tumbar pero sí lo van a disminuir.

Sigue el circo. Y en él Karime, Tony y su compadre Pedro Joaquín Coldwell. (Mussio Cárdenas)

Las mil versiones de la detención de Duarte

20 abril, 2017 9:51 am

El periódico Milenio dio a conocer ayer una nueva versión sobre la captura del ex gobernador Javier Duarte en el hotel Riviera de Atitlán, realizada el sábado pasado. La versión procede del subdirector de Investigación Criminal de Guatemala, Stu Velasco.

De acuerdo con el funcionario, hubo una estrategia policiaca para obligar a Duarte “a salir de su habitación sin recurrir a la fuerza y evitar la posibilidad de que pudiera atentar contra su vida, que reaccionara de manera violenta o se atrincherara”.

Según la versión proporcionada por Velasco, la Policía Nacional Civil e Interpol Guatemala le sellaron al ex gobernador de Veracruz “todas las vías de escape y cortaron la conexión de internet para forzarlo a que abandonara por su cuenta la habitación 505 del hotel”.

“Al verse incomunicado —se lee en el diario—, y escuchar el ruido de los oficiales de seguridad, Duarte se dirigió apresurado hacia los elevadores, los cuales también habían sido neutralizados, por lo que corrió por el pasillo del quinto piso, en donde, finalmente, fue detenido”.

El día en que ocurrió la captura, Velasco, en entrevista para ADN40, había ofrecido una versión distinta: “Hace unos minutos lo vimos que salió a pedir algún licor, es ahí cuando las autoridades de la Policía Nacional Civil lo reconocieron y lograron su captura, primero por fotografía forense y después por huella dactilar, determinando que se trataba de una persona con orden de captura y orden de extradición”.

De acuerdo con esa versión, Duarte habría dicho: “Así es, señores, soy el gobernador Javier Duarte, ya no vale la pena seguir fingiendo otro nombre”.

El propio Stu ofreció, sin embargo, una tercera versión (17 de abril, en el programa de radio de José Cárdenas), según la cual “Duarte salió del departamento para solicitar apoyo administrativo del complejo por algún servicio y ahí es cuando se le detiene”.

En una de las versiones de Velasco, el ex gobernador fue ubicado por su huella dactilar; en otra, “después de cinco minutos de conversación, de decirle que sabíamos quién era, reconoció quién era”.

Por su parte, el subjefe de Interpol Guatemala, Manuel Noriega, declaró a The Associated Press que “la fiscalía mexicana” llamó a la habitación del ex gobernador para decirle que había sido localizado y pedirle que saliera del departamento para ser detenido. “Salió de manera voluntaria”, explicó Noriega.

Carlos Loret trajo el lunes pasado a estas páginas una versión según la cual no servía el elevador y agentes mexicanos y guatemaltecos subieron cinco pisos con la orden de captura “para tocarle la puerta (a Duarte), a ver si salía”. De acuerdo con la versión recogida por Loret, “cuando estaban por llegar, el ex gobernador de Veracruz (…) abrió su puerta y se los topó en el pasillo (…) ‘Buenas noches’, les dijo”.

EL UNIVERSAL exhumó ayer la versión del subprocurador jurídico y de asuntos internacionales de la PGR, Alberto Elías Beltrán, quien aseguró que Duarte había sido capturado “en el lobby del hotel”.

Según el relato de dos policías de la Agencia de Investigación Criminal, dado a conocer ayer en este espacio, en cuanto la orden de aprehensión llegó a sus manos, los agentes binacionales bloquearon el elevador para evitar que Duarte intentara abordarlo y subieron por las escaleras. Habían advertido que alguien de la administración le avisaba por teléfono que había llegado la policía.

En ese relato, Duarte no echó a correr por los pasillos, ni salió a pedir “algún licor”, ni a solicitar “apoyo por algún servicio”: tampoco abrió la puerta para toparse con los agentes en el pasillo. Según el testimonio de los dos policías, le tocaron la puerta, Duarte la abrió y entonces dijo:

—Buenas noches. Vámonos. Esto se tiene que arreglar. Ya estoy cansando.

La BBC informó que al momento de su captura Duarte habría dicho: “Así es señores, soy Javier Duarte de Ochoa, soy el gobernador, no me queda más que decir la verdad”.

La misma detención contada de modos distintos —y un mismo funcionario narrándola cada vez de un modo diferente.

No deja de ser un misterio.

Un misterio en el que habrá solo un perdedor, el gobierno mexicano, si no aclara cuanto antes este enredo.

@hdemauleon

demauleon@hotmail.com

(Héctor de Mauleón / EL UNIVERSAL / 20.04.2017)

El indebido proceso

20 abril, 2017 9:14 am

La defensa del ex gobernador Javier Duarte intentará demostrar que jurídicamente está mal planteado el delito de delincuencia organizada contra su cliente. Durante el proceso de extradición que enfrentará desde Guatemala, la defensa aprovechará para echar atrás el único delito grave que hay en su contra y con ello lograr que enfrente el resto de los procesos en libertad. Habrá que analizar qué tanto afectaría el caso si la defensa de Javier Duarte logra demostrar que no hay similitud entre el delito de delincuencia organizada que se persigue en Guatemala y la modalidad por la que se le intenta fincar responsabilidad en México al ex gobernador. (Fuente: 24-Horas.mx, “Indebidos procesos”, Omar Sánchez de Tagle, 20/ABRIL/2017).

Peña, en Veracruz

20 abril, 2017 9:13 am

A pocos días de la captura de Javier Duarte en Guatemala, los veracruzanos recibirán mañana al Presidente Enrique Peña en el puerto jarocho, donde junto con el gobernador Miguel Ángel Yunes encabezará el acto de la gesta heroica de Veracruz y aprovechará para reiterar el mensaje de que no habrá impunidad contra quien falte a la ley. (Fuente: La Razón, “Rozones”, 20/ABRIL/2017).

La libertad de Karime. “Yo no pacto con criminales”: MAYL

18 abril, 2017 12:26 pm

En la nube del análisis público-periodístico permea la hipótesis de que Javier Duarte aprovechó las “bondades” del Nuevo Sistema Penal mexicano y pactó su entrega con el gobierno federal a cambio de indulto e impunidad para su esposa, la ex titular del DIF Estatal, Karime Macías, padres, cuñados y hermanos, principalmente.
Este “arreglo” pudo ocurrir con el gobierno federal.
¿Es la misma postura del Gobierno de Veracruz?.
El 20 de febrero en una bodega en Córdoba el titular del Poder Ejecutivo y el de la FGE presentaron las presuntas agendas de Karime Macías con información de alta relevancia sobre el trasiego del erario público para compras personales.
Se entiende que el fiscal Winckler posee información para investigar y procesar a la presunta autora de esas anotaciones y sus implicaciones. A menos que aquello haya sido un egocéntrico montaje teatral.
El 11 de abril el gobernador Yunes -un tanto exaltado por la insistencia de reporteros veracruzanos que lo obligaron a pensar en un nuevo modelo de Comunicación- sostuvo tajante: “yo no pacto con criminales”.
Queda en la nube el destino inmediato de Karime Macías y el resto de los familiares-cómplices de Javier Duarte.
¿La Fiscalía General de Justicia de Veracruz puede vincularlos a algún delito y solicitar órdenes de aprehensión para ellos?
¿El pacto de Javier Duarte con la PGR incluye también al Gobierno de Veracruz?
El papel y las responsabilidades de Karime Macías, y su séquito, en el multimillonario robo al erario público veracruzano no está dilucidado.
La expresión “yo no pacto con criminales” está en el ambiente justiciero veracruzano. (Filias y Fobias… del Poder, Miguel Angel Rueda-ruiz/ Veracruz en Red/ 18 de abril de 2017).

¿Qué se habrán dicho Javier Duarte y Karime Macías?

18 abril, 2017 11:12 am

¿Qué se habrán dicho Javier Duarte y Karime Macías, su esposa, cuando la Interpol y elementos de la Policía Federal aprehendieron en Guatemala al ex Gobernador de Veracruz? ¿Le habrá pedido dinero para hacer las últimas compras antes de regresar a México, o quizá el nuevo celular de Mansur, su prestanombres, para solicitarle una nueva extensión de otra tarjeta de crédito, ya que la suya estaba bloqueada? O, ¿le habrá suplicado que le diera el número de la cuenta bancaria en Suiza, tal vez la única que se ha negado a darle su marido, por temor a que esa también terminara en ceros? “Haiga sido como haiga sido”, el caso es que Karime está libre porque como dijera Alejandro Jaimes, abogado de Duarte, la captura del ex Gobernador de Veracruz “no fue un acuerdo para dejar libre a Karime Macías”. Por su parte, el subprocurador Alberto Elías Beltrán confirmó que “no es perseguida por la justicia mexicana y puede andar libremente en el país y en cualquier territorio que desee”. (El Universal). Si la dejaron libre, ¿se deberá a que tanto Jaimes, como Elías Beltrán están más que convencidos que Karime sí merecía abundancia? Ahora Duarte ya está en la cárcel del cuartel de Matamoros, en la capital de Guatemala, en una celda que mide 3.70 metros de largo por 2.70 de ancho. El preso mexicano comparte la prisión VIP con “32 internos por lo que sólo alberga principalmente a ex funcionarios y empresarios acusados de corrupción”. (Reforma). En un lapso de 60 días contados a partir del día en que lo detuvieron, el Gobierno de México presentará la solicitud de extradición. Mientras tanto, Karime puede hacer lo que se le dé la gana: irse de shopping, comer con sus amigas, escribir en su cuaderno Mont Blanc o simplemente regresar a Coatzacoalcos, organizar un té entre sus amigas del colegio y jurarles, por todos los santos del cielo, que ella es inocente y que todo se trata de un compló de la prensa y las redes sociales. Entre las muchas planas que escribió Karime en su cuaderno había cuentas bancarias, una lista de familiares, funcionarios públicos, socios con quienes hacía negocios turbios y otra con las propiedades alrededor del mundo, hay una frase que llama la atención: “planearé mi vida al lado de JD (Javier Duarte), orden del hogar, tareas del hogar, comidas en casa”. Si de verdad Karime siempre fue tan solidaria con su marido y lo acompañaba por todas partes y le cumplía todos sus deseos y lo aconsejaba para hacer las mejores inversiones y lo animaba en su trabajo y lo apoyaba con los programas sociales del DIF y le manejaba sus dineros, ¿por qué no le demuestra realmente su amor en estos momentos y se entrega a la justicia? ¿Acaso Javier no le cumplía absolutamente todos sus caprichos, contratando a su familia para puestos en el Gobierno súper bien pagados, regalándole joyas equivalentes a 51 mil pesos, comprándole departamentos en Miami, en Polanco y en Las Lomas, además de pagarle a su compadre Moisés Mansur Cysneiros miles de pesos al mes de sus compras? ¿Acaso como buena ama de casa, no lo ayudaba a “lavar” el dinero, a plancharlo y hasta almidonarlo para que no se notara que salía del erario del Estado de Veracruz? Y, ¿acaso no le compró sus caballos pura sangre, sus canchas de tenis y su jacuzzi en la hacienda de 60 mil metros cuadrados? ¿Cuántas veces no viajó en el avión del Estado para venir a la Ciudad de México, nada más para retocarse sus “luces” en el salón de belleza de Polanco? “La señora iba dos veces al mes a la Ciudad de México para su peinado y manicure”, confesó uno de sus guaruras. Además, “acudieron a la obra de teatro de “El Rey León” y compraron hasta 20 filas de lugares para sus familiares y amigos”. Por todo lo anterior y lo que nos faltó agregar, Karime Macías se debería entregar a las autoridades. Ella es cómplice y como dice nuestro periódico: “decretaba abundancia económica para ella y daba santo y seña de la red de complicidades de su marido”. Por ética, por solidaridad y como una prueba de amor, debería asumir su responsabilidad en los hechos que se le imputan a Javier Duarte. Además de pasar como la primera mujer en la historia en esta situación que se entrega voluntariamente a la justicia, sería un ejemplo para las otras primeras damas de otros ex gobernadores prófugos de la ley y los que todavía gobiernan. Karime, ¡¡¡entrégate!!! (Fuente: Reforma, Guadalupe Loaeza, 18/ABRIL/2017).

La entrega pactada

18 abril, 2017 11:10 am

Si Joaquín Guzmán Loera emblematiza el narcotráfico internacional, Javier Duarte la corrupción aquí, y es El Chapo del PRI. Algo así comenté anoche (Milenio TV) con Azucena Uresti, quien me preguntó qué pienso de las versiones (sobre todo en el vecindario cibernético) acerca de una supuesta “entrega pactada”. Lo repito aquí: es insensato, por decir lo menos, imaginar que la captura hubiese sido negociada. Lo que sucede es que los mismos que hace días decían que el gobierno lo protegía hoy dicen que todo es simulación. Para empezar, hay que tomar en cuenta que el detenido tendrá mañana una primera audiencia ante un juez… del Poder Judicial de otro país. Desde su comparecencia inicial en Guatemala (y en todas las que deban celebrarse allá y en México) el ex gobernador podrá decir lo que quiera, inclusive denunciar la supuesta negociación o para quiénes o por qué saqueó el erario veracruzano. Y añado lo que Federico Berrueto acotó después y que hace impensable un “pacto”: la sentencia sobre Duarte ocurrirá, con toda seguridad, cuando ya no esté en funciones el actual gobierno federal… (Fuente: Milenio, “El asalto a la razón”; Carlos Marín, 18/ABRIL/2017).

Broma de Carlos Aceves molesta a Peña

18 abril, 2017 11:09 am

La sensibilidad estaba a flor de piel y la broma del líder obrero Carlos Aceves del Olmo no gustó mucho en Los Pinos. Nos señalan que ayer, luego de protestar como líder del Congreso del Trabajo, el secretario general de la CTM dijo ante el presidente Enrique Peña Nieto: “Quiero agradecer… a las compañeras y compañeros del Congreso del Trabajo, que al primero que dejaron sorprendido fue a mí, porque no habíamos lanzado una convocatoria para elecciones y, de repente, me dijeron que había yo sido electo”. El presidente Peña Nieto preparó para ese acto un discurso en el que lanzó un mensaje contra la corrupción y la impunidad tras las detenciones de los ex gobernadores priístas Tomás Yarrington y Javier Duarte, que en nada combinaba con el tono del líder, quien nos dicen, al parecer ya ha tomado como costumbre hacer comentarios fuera de lugar en actos presidenciales. (Fuente: El Universal, “Bajo Reserva”, 18/ABRIL/2017).

Director Jurídico de la STPS estafa y hostiga a empresas en Veracruz

18 abril, 2017 11:07 am

Empresas han denunciado ante el Órgano Interno de Control en la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, de la Secretaría de la Función Pública y ante la Procuraduría General de la República, que el director Jurídico de la Delegación Federal del Trabajo en Veracruz, Vicente Indalecio Velasco Loza, pretende estafarlas, las hostiga y no conforme con ello usurpa funciones.

Documentos que tiene marcha.com.mx en su poder, avalan las denuncias que se han interpuesto contra Velasco Loza, toda vez que se queda con un porcentaje de lo que les pide a las empresas a través de multas, sin embargo, una de ellas alzó la voz ante la Secretaría de la Función Pública para que se investiguen las malas prácticas de este funcionario.

Velasco Loza ha estafado a empresas, según constan los documentos, desde el año 2013, tiempo en el que los inspectores tampoco han señalado ante las autoridades federales puesto que todo indica que están confabulados con él.

Cabe mencionar que se han buscado la cédula profesional de Velasco Loza, pero la Secretaría de Educación Pública (SEP) no lo tiene registrado, así como tampoco en el registro de títulos de licenciatura, por lo que se preguntan cómo es que alguien sin estudios profesionales tiene un cargo en la Delegación Federal del Trabajo.

“Este señor se ostenta como esto, pero no es (licenciado), entonces para mí eso es usurpación de funciones. Ya hicimos la denuncia respectiva, esto está respaldado pero vamos a continuar más adelante porque sigue con que ‘yo te voy a fregar a ti’”, afirmó el afectado.

Cabe mencionar, acusaron, que el Director jurídico se va valido del puesto para pedirle a las empresas, al momento de hacerles la revisión, un sinfín de requisitos que son “incumplibles” con la finalidad de imponer multas para quedarse con un porcentaje.

“Son cantidades que son de varios cientos de miles. Si te dice medio millón de pesos, te pide 200 mil y de lo quita, y eso lo ha hecho con mucha gente que le paga. Te pide un por ciento de la sanción, la tercera parte, la mitad, trata de negociar y lo hace en complicidad con sus mismos inspectores”.

Aunque el funcionario ya está siendo investigado por la Secretaría de la Función Pública, los afectados urgen a otros empresarios que hayan sido estafados a que interpongan las denuncias correspondientes para que se haga justicia. (Marcha /18-04-2017)

Duarte le regaló a Peña un Ferrari

18 abril, 2017 11:05 am

Parecía que lo habían dejado escapar cuando se liberó la orden de aprehensión dos días después de pedir licencia como gobernador de Veracruz, hace seis meses. Semanas antes, el Cisen lo vigilaba, revelaron funcionarios federales, pero los ojos se cerraron poco antes de que, en la víspera de dejar el gobierno, el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, lo forzara a tomar esa decisión durante una áspera reunión. La PGR, se quejan en Bucareli, tampoco tomó la previsión de vigilarlo para estar lista a detenerlo cuando saliera la orden de aprehensión. Duarte no esperaba que saliera jamás esa orden de aprehensión. Sabedor de algunos de los secretos de la familia priista, alardeaba que a él no le sucedería lo mismo que a otros exgobernadores priistas en desgracia. “Yo estoy bien amarrado”, parloteaba Duarte, quien decía que el propio presidente le había dicho que no se preocupara por todo lo que aparecía en la prensa sobre él, que según Peña Nieto, comentaba el entonces gobernador, era sólo un problema de medios que pasaría. El diagnóstico estaba equivocado y se abrió una investigación federal. Duarte se ufanaba que había ayudado en la elección presidencial –en este espacio se reveló que, según él, aportó a la campaña de Peña Nieto dos mil 500 millones de pesos– y en estatales. La de Veracruz fue una de ellas. De acuerdo con Duarte, inyectó mil millones de pesos a la campaña del candidato del PRI, Héctor Yunes, a quien decía se los había dado en partes, la primera por 250 millones de pesos que el propio aspirante al gobierno guardó en la cajuela de un automóvil. Esta afirmación la niega el excandidato. También presumía que había suspendido pagos a la burocracia y a proveedores para financiar elecciones, a petición de importantes funcionarios federales. Otro estado donde metió recursos fue Chiapas, donde entregó 40 millones de pesos en efectivo al gobernador Manuel Velasco, para la nómina del órgano electoral estatal. Veracruz, como ningún otro estado, incluido el Estado de México, produce mucha riqueza y tuvo la capacidad durante el gobierno de Duarte de ser la caja chica de decenas de priistas en todo el país. El dinero político distribuido subrepticiamente provocó un hoyo financiero en el estado, que llevó al entonces secretario de Hacienda, Luis Videgaray, a pedir al presidente que le permitiera intervenir. El presidente nunca le autorizó tomar acción en contra de Duarte, quien fue el gobernador que, rompiendo todas las reglas establecidas dentro del PRI en 2011, destapó a Peña Nieto como candidato a la presidencia. Pocas semanas después de que Duarte solicitara licencia y se convirtiera en un prófugo de la justicia, el presidente se mostraba asombrado de todas las revelaciones en la prensa sobre las fortunas de Duarte, que decía desconocer, admitiendo que sólo del desastre financiero en Veracruz se encontraba al tanto. Extrañó que a Peña Nieto le extrañaran las extravagancias, pues según el propio Duarte, en conversaciones privadas –donde solía decir las cosas más extraordinarias–, cuando el mexiquense ganó la elección presidencial le hizo un regalo sin par: un Ferrari. Para ello viajó a Austin, la capital de Texas, con su amigo de la universidad y principal socio en sus multimillonarios negocios, Moisés Mansur Reynoso, para comprar el icono italiano de la industria automotriz. Nunca aclaró Duarte si el Ferrari lo adquirió en la única distribuidora que hay en Austin, o si sólo ahí lo recogió. Tampoco qué modelo escogió, aunque para los más económicos los precios comienzan en los 200 mil dólares, que serían al tipo de cambio de 2012 cerca de los tres millones de pesos. Duarte asegura que sí entregó el Ferrari al entonces presidente electo y que, por razones obvias, lo guardó. Nunca se ha visto un Ferrari en manos de familiar alguno o cercano al presidente, ni tampoco han existido versiones de que un vehículo de esa naturaleza se encuentre estacionado en algunas de las propiedades de Peña Nieto. Fuera de su dicho, no hay manera de confirmar que lo que aseguró en la primavera del año pasado, como forma de presumir sus estrechos vínculos con Peña Nieto, sea cierto. Pero locuaz en privado, como demostró varias veces ser, la especie, cierta o no, es como un dardo envenenado. ¿Qué tanto de todo esto saldrá a la luz durante el proceso? Es difícil saberlo. Como hipótesis de trabajo, los detalles de todas estas operaciones secretas a favor del PRI y el gobierno son la mejor baza que pudo haber tenido para una negociación que llevara a su captura o, en la misma línea de pensamiento, su entrega pactada en Guatemala. Que esté en la cárcel no aclara si la angustia que sentía el presidente por la fuga de Duarte acabe. ¿Qué significa su detención para el presidente? El tiempo y el proceso en tribunales irán respondiendo la pregunta. (Fuente: El Financiero, “Estrictamente Personal”; Raymundo Riva Palacio, 18/ABRIL/2017).

La medalla de Miyuli, ¿y la inseguridad en Veracruz?

18 abril, 2017 10:24 am

Sigue el enojo en el gobierno federal por la “burda maniobra política” de Miguel Ángel Yunes al colgarse la medalla de una detención en la que no participó. De hecho, en la PGR se quejan de que Yunes politice el tema, cuando ni siquiera ha terminado de comprobar los 420 millones de pesos que le entregó públicamente el procurador Raúl Cervantes entre noviembre de 2016 y enero de 2017. A la fecha el gobernador panista sólo ha podido comprobar 350 millones y del resto no ha entregado comprobación. Así que desde el Paseo de la Reforma le mandan un mensaje al grillo de Xalapa: que en vez de andar politizando y colgándose de investigaciones federales mejor atienda la inseguridad que sigue creciendo en su estado. ¡Zas!…Los dados mandan Serpiente doble. Caída libre. (Salvador García Soto / Serpientes y escaleras / El Universal)

¿Se entregó Duarte?

17 abril, 2017 9:53 am

La captura de Javier Duarte en Guatemala deja un sabor de boca agridulce. Por un lado, es cierto que el gobierno mexicano, trabajando con Interpol, tardó 185 días en acabar con su fuga, y finalmente obtuvo resultados. Por el otro, para alguien que burló durante seis meses la cacería policial mundial, la forma como lo encontraron despierta dudas. ¿Cómo fue tan descuidado y autorizó una aparatosa movilización de ocho miembros de su familia a Guatemala? Todos ellos estaban vigilados y sus teléfonos interceptados. Las autoridades conocían sus conversaciones y movimientos. Duarte sabía que eso pasaba. No obstante, en un viaje anunciado, fueron a Atitlán, la principal zona turística guatemalteca, a reunirse con él, en la víspera que lo detuvieran. Fue una operación binacional de 72 horas que acabó con una fuga de seis meses, pero que no termina de explicar, con la información disponible, si se trató de una detención químicamente pura, o si fue una entrega negociada, donde se le dio como concesión poco más de un día de estar con sus hijos, que llegaron a su último refugio sin disfrazar su destino. La periodista veracruzana Brenda Caballero registró el mismo viernes el viaje en su columna Números Rojos, en el portal Los Políticos: “El tono de voz llamó la atención de las personas que estaban en el aeropuerto de la ciudad de Toluca. De inmediato voltearon la vista para ver qué sucedía. Era en la zona de aduanas. Al parecer, un varón discutía con el personal de esa zona. Cerca de él, tres mujeres y cinco niños le acompañaban. La sorpresa fue mayor al ver la cara del hombre del altercado: era José Armando Rodríguez Ayache, exapoderado legal y administrador de los Tiburones de Veracruz, mejor conocido por ser esposo de Mónica Ghihan Macías Tubilla y concuño de Javier Duarte de Ochoa. “Al sentir las miradas, Rodríguez Ayache disimuló su malestar y hasta sonrió, mientras regresaba con su esposa Mónica y con María Virginia Jazmín Tubilla, madre de ésta. Los que los vieron en el aeropuerto aseguran que los niños eran Carolina, Emilio y Javier Duarte Macías, además de los dos hijos de Mónica y José Armando: Santiago y Paulina. Pero, ¿a dónde viajaron con tantas maletas? ¿Iban de vacaciones de Semana Santa? No me crea usted, pero dicen que el destino de la familia es el vecino país de Guatemala, el que por cierto casi es un paraíso fiscal por la mínima recaudación de impuestos”. En efecto, el viernes a las nueve y media de la mañana, la Coordinación Estatal del Estado de México registró el vuelo de ocho miembros de su familia el viernes por la mañana desde el aeropuerto privado de Toluca, en donde las autoridades avistaron un equipaje lleno de sobres de dinero de José Antonio Rodríguez Ayache, esposo de Mónica Macías, hermana de Karime, la esposa de Duarte, y lo pusieron a disposición de las autoridades aduaneras. Rodríguez Ayache llevaba, de acuerdo con el reporte de la Coordinación Estatal del Estado de México, dos billetes de 500 euros, 54 de 100, 15 de 200, 40 de 50, 20 de 20, 18 de 10, y siete de cinco; 10 billetes de mil pesos, nueve de 500, uno de 200, dos de 100, y cinco de 50; y 67 billetes de 20 dólares, tres de 10, y 15 de cinco. En total, 11 mil 980 euros, 17 mil 450 pesos y mil 445 dólares. Esos montos superan los 10 mil dólares que permiten las autoridades hacendarias mexicanas transportar sin registrarlos. Rodríguez Ayache no los reportó, pero tampoco fue detenido. Los dejaron partir hacia Guatemala. El jueves, la PGR desplazó a un grupo a Atitlán, al mando del jefe de la Agencia de Investigación Criminal, Omar García Harfuch, porque sabían que Duarte iba a encontrarse con su familia en ese destino turístico. Según Manuel Noriega, subjefe de Interpol en Guatemala, la pista final hacia Duarte la siguieron los mexicanos y los guatemaltecos durante tres días. El sábado, aproximadamente a las ocho de la noche, según la reconstrucción de Noriega, Duarte recibió una llamada en su habitación de un funcionario de la PGR, quien le dijo que estaba localizado y que saliera a un área común para que fuera detenido. El exgobernador salió de forma voluntaria. Fue una acción profiláctica. Nadie de su familia salió de sus habitaciones, ni hubo escándalo alguno en el hotel. No se han revelado los detalles que llevaron a su ubicación, pero las autoridades mexicanas tenían interceptados los teléfonos de su familia y de sus abogados. El final de la primera etapa de la persecución terminó con la captura, pero abre las interrogantes sobre qué tipo de entramado se construyó para este desenlace. Si la súbita salida de su familia a Guatemala es una de las razones que despiertan dudas, también lo es que Karime, la esposa de Duarte, acusada por la PGR por su posible complicidad en el desvío de recursos públicos, se encuentre libre, porque las autoridades mexicanas no solicitaron su captura. Hasta este momento, lo que se ve es que sólo Duarte fue detenido, pudo ver a sus hijos y los recursos de emergencia que les llevaron a Guatemala no fueron decomisados. Negociación o entrega, en esta primera instancia, es irrelevante. No lo será en el juicio, donde se podrá ir viendo si hay protección a Duarte o, como se ha prometido, se llegará hasta el fondo sin importar a dónde llegue. (Fuente: El Financiero, “Estrictamente Personal”, Raymundo Riva Palacio, 17/ABRIL/2017).

¡AMLO lo solapó, Peña lo atrapó!

17 abril, 2017 9:34 am

Durante cada uno de los 186 días de la fuga de Javier Duarte, abundaron las voces que propinaron una formidable “madriza” al gobierno y al Presidente porque —según el imaginario colectivo— dejaron escapar al ex gobernador, lo encubrieron y hasta le brindaron protección. Curiosamente, una vez que la PGR localizó y detuvo a Duarte, las mismas voces cambiaron de dirección y ya no “madrearon” al gobierno y al Presidente por dejar escapar a Duarte o por no lograr su detención. No, ahora lo “madrearon”, ¡por atrapar a Duarte! ¡De risa loca! Sí, por increíble y ridículo que parezca, “los mismos de siempre” ahora “madrean” al gobierno y al Presidente porque según su calenturienta cabecita, la captura de Duarte fue un “acto electoral”, una “respuesta desesperada”, una “argucia electorera” y hasta una jugada más de “la mafia del poder” para buscar “chivos expiatorios”. Es decir, resulta que un sector social está enfermo del feo “síndrome de la Chimoltrufia”, porque como piensan y dicen una cosa, piensan y dicen otra, completamente diferente. O si se quiere, nada les acomoda. Pero es más curiosa y simpática la amnesia de ese sector social —en el que cohabitan la legión de idiotas y la jauría de lopistas a sueldo—, ya que sus integrantes gustan de la memoria militante. ¿Y eso qué significa? Ya lo explicamos aquí. La memoria militante incapacita a la legión de idiotas y a la jauría lopista para el ejercicio elemental de la autocrítica y les hace inventar “moros con tranchetes” o “imaginarias mafias del poder”. Y el mejor ejemplo es el de la alianza de AMLO con el gobierno de Duarte y la exoneración pública que hizo Obrador de las pillerías de Duarte. En los hechos —y durante años—, AMLO solapó las pillerías de Duarte y hoy lo confirma al calificar su detención como la de un “chivo expiatorio”. Y frente a esa confesión de parte pocos o ninguno de los integrantes del sector social enfermo del “síndrome de la Chimoltrufia”, recuerda que la alianza electoral más perversa e inmoral la pactaron AMLO y Duarte. Y claro, fue una alianza con fines electorales que significó muchos miles de millones de pesos salidos del dinero público para favorecer al partido Morena en las elecciones veracruzanas. Pero de esa inmoralidad política —la que denunciamos aquí el 2 de febrero de 2016— nadie dice nada. Muchos prefieren la “mamucada” de que la detención de Duarte fue un acto desesperado con fines electorales. ¡De risa loca! Y si muchos prefieren olvidar la alianza de AMLO con Duarte, otros tantos quieren borrar las pruebas contundentes de que mientras el gobierno federal preparaba la denuncia formal y mientras el ex gobernador era buscado en todo el mundo, López Obrador se daba a la tarea de solapar a Javier Duarte. Por ejemplo, el 12 de abril de 2016 —hace un año—, en la comunidad de Tampico Alto, Veracruz, AMLO denunció en la plaza pública que “Carlos Salinas de Gortari está detrás de la campaña contra Duarte”, porque según el locuaz tabasqueño, “la mafia del poder pretende favorecer la candidatura de Miguel Ángel Yunes”. Meses después, el 21 de octubre del mismo 2016, en Parral, Chihuahua, López Obrador acusó al PRI y a Peña Nieto “de convertir a Duarte en chivo expiatorio con fines electorales” y dijo que había iniciado una “cacería de brujas”, ya que la PGR dio a conocer que había integrado una averiguación previa contra Duarte. Pero lo más curioso de todo es que durante los dos últimos años —2015, 2016 y lo que va de 2017—, López Obrador se convirtió no solo en el principal defensor de las pillerías de Duarte, sino que llegó a insinuar que el pillo ex gobernador de Veracruz puede ser exonerado una vez que AMLO se convierta en Presidente. ¡Sí, por increíble que parezca…! Y si lo dudan, basta revisar el Itinerario Político del viernes —14 de abril—, donde recordamos el “Discurso del perdón” de AMLO —del 11 de agosto de 2016—, pronunciado ante una selecta audiencia de hombres de empresa y negocios mexicanos, a los que dijo: “Cuando sea Presidente no habrá venganza, sino perdón” a los políticos ratas y corruptos del régimen.

Más aún: AMLO se atrevió a usar la palabra “amnistía adelantada”, en una suerte de zanahoria para todos los “pecadores” de PRI, PAN, PRD y el resto de partidos, a los que dijo estar dispuesto a perdonar —como si se tratara del Espíritu Santo—, si antes se convierten a su credo, a la Morena de AMLO. Y claro, el mensaje fue contundente a favor de su amigo Javier Duarte, al que por años solapó y se negó a criticar. Queda claro que mientras AMLO defendió y solapó a Duarte, Peña Nieto lo atrapó. Así o más claro, de qué lado está la justicia.

Al tiempo. (Fuente: Milenio, “Itinerario Político”; Ricardo Alemán, 17/ABRIL/2017).